miércoles, 11 de enero de 2012

Aay.. dulce infancia.

Hoy no hablaré de juegos, ni de reyes, ni de navidades. Hoy hablaré sobre lo odiosa que nos resulta la infancia y la niñez mientras la pasamos, y luego lo maravillosa que nos parecía.

Parece que, cuando somos niños; y vemos a hermanos mayores, primos, etc... Deseamos ser como ellos, de su misma edad.. Queremos vivir cosas, mas luego no son lo que parecía al principio. Quizás hayas tenido la suerte de vivir una adolescencia tranquila (con sus más y sus menos.. Todos hemos pasado por la tipica adolescencia de: quiero novios, quiero amigos, quiero salir, quiero que mis padres me olviden...), pero no todo el mundo ha vivido una adolescencia tranquila. Mi opinión sobre la madurez es que todos aquellos que tengan experiencia en una situación u otra de la vida, son maduros. Y no me refiero a esa experiencia de: "Yo tuvo un novio y me puso los cuernos." Si no experiencias reales, en las cuales sabes mucho sobre un aspecto u otro... Y ahora mi pregunta es.. ¿Realmente queremos madurar? Personalmente yo preferiría un mundo de inocencia y de niñez, en la cual no supiera todos aquellos rifi-rafes que la vida nos tiene preparada. Una inocencia en la cual, sólo enfadarte con un amigo supusiera una catatombe en nuestro infantil mundo.

Es cierto que, cuando conocemos a una persona que tiene frases como: "Me quiero suicidar, el que me gusta no me quiere" nos quedamos que realmente esa chica necesitaría un par de palos.. Pero me planteo si es, quizás, una envidia sana, por ese mundo tan "simple" en el que está sumergida. Todos también conocemos a alguien de una edad inferior a la nuestra, y también conocemos su manera de ver la vida. La manera en la cual nosotros veíamos nuestra vida cuando eramos más pequeños. Y lo único que queremos cuando vemos a alguien tan sumergido en ese mundo, con nuestra edad o similar, es intentar llevarles hacía un camino en el cual no necesite palos para madurar.. Pero amigos, yo creo que eso es imposible...


Y os preguntareis a que ha venido todo esto.. Pues bien, hoy he estado escuchando la BSO de Moulin Rouge; una de las películas que ví de pequeña y que me hicieron (me hacen y me harán) llorar como una madalena; por mucho que intenté pensar: "Es una película; son actores... Nada de lo que dicen, hacen o les pasa es verdad.." Pues nada, no sirve de nada..  Y es que parece que, al menos los que nacimos en el 80/90, hemos visto películas que hacen llorar como si no hubiera mañana... Además del buenísimo ejemplo de Moulin Rouge y su amor secreto (gritado a voces), están otros tan buenos ejemplos como: El Rey León; Bambi, En busca del valle encantado, Love Story, Ghost, y un gran etcétera que acompañan los mejores momentos de mi infancia, adolescencia y adultez. Si habéis visto alguna película más que no haya nombrado y que hayan marcado vuestra infancia de alguna u otra manera... Ya sabeis, comunicadmelo!! Un beso para todos.

Nägira.

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