Últimamente estoy escuchando (y leyendo) demasiadas muestras de una necesidad enfermiza de que los demás nos contenten.
Sentimos la necesidad de hacernos ver mal, de que la gente sepa que estamos mal. No somos capaces de sobrellevar que un amigo salga delante sin nosotros.
"Si yo estoy mal, tu también", ese es nuestro pensamiento egoista. Puramente egoista. Nos gusta estar tristes porque nos gusta que la gente nos quiera, nos anime, nos consuele... Si no tuvieramos a nadie, deberíamos salir solos sí o sí. No siempre tendremos alguien que nos levante, porque no todos tenemos siempre la fuerza suficiente como para levantar a otras personas; y en ese momento tendremos que hacerlo nosotros, con nuestro propio esfuerzo, con nuestras propias ganas de vivir.
¿Ningún sentido para vivir? ¡MENTIRA! Si no tuvieras ningún motivo para vivir, sacarías el valor para quitartela. Sin embargo, estás aquí, estamos aquí. No tenemos valor, demasiados pensamientos positivos en el trasfondo de nuestro dolor desconsolado. Madre, padre, amigos, un futuro mejor. Unas ganas de vivir es lo único que se necesita para tirar adelante. Unos amigos que suben del fango ayudandose unos a otros; esos amigos permanecerán juntos en todo su camino. Un amigo que ayuda a otro a subir mientras el está subiendo y el otro no se deja.. Lo único que conseguirás será que la cuerda se rompa y solo suba uno... Aprende a valorar la ayuda, no siempre tiene que ser la más llamativa. Pero ahí está. ¡ASUMELO! No eres el único que tienes problemas. No eres el único que necesita ayuda. Tú dolor no justifica que no seas capaz de ayudar a nadie...
Como bien dijo Timón y Pumba: Vive y deja vivir. Si quieres estar triste, consúelate entre lagrimas y añarazos; quizás algún dia reconozcas tu error. La vida es corta, y más corta la estás haciendo....
Pamplinas.
ResponderEliminarRecuerda que no todo el mundo es así, calamar.
Y ya te vale... Te quiero atontá.
¿No podemos quedarnos en el fango blandito y mojado? t.t
ResponderEliminarVenga va, salgamos del armario del fango!